Salgo a la calle. De inmediato olvido la razón de mi salida. A continuación olvido dónde estaba antes de salir. Y sé que pronto olvidaré que estoy escribiendo…
La fiera de Eva y el tonto de Adán…
La cebolla no paraba de sonreir, ni siquiera mientras la apuñalaba y la cortaba a juliana…estuve una tarde sin parar de llorar. Al principio por el jugo que me saltaba a los ojos, luego por todo lo que dije, después por todo lo que callé…día tras día, verdulería tras verdulería, supermercados y badulakes…no encuentro, no hay más cebollas sonrientes…
Me he vuelto loco encontrao…estaba cuerdo perdío
Acabo de ver una camisa de hombre cayendo por el aire desde la ventana de un edificio muy alto…qué habrá pasado?
Y una polla como una olla…
Guarda impúdica del público, su vello púbico…
Ombligos…
El silencio de las cosas que escuchan…
Hay
que
ir
a
quien
te
quiere
para
sí…










12/03/2010 a las 12:54 |
Jejeje!
Me encantaaaaaa!
Jejeje!
Un juego…si leo en vertical (como un acróstico..pero en vez de una letra, la palabra..más o menos…): ” Salgo (…) la fiera de(..) la cebolla (…) me (..) acabo (…) y una polla (…) guarda (…) ombligos (…) el silencio (…) hay….
Jejeje!
12/03/2010 a las 14:39 |
jajajaja